
Una de cal y otra de arena en los datos del mercado laboral del mes de julio. Por un lado, el número de trabajadores en alta en la Seguridad Social aceleró su ritmo de crecimiento con 41.727 nuevos afiliados, hasta un máximo histórico de 22,5 millones, impulsado por el repunte de los afiliados extranjeros y, en especial, la inyección que ha supuesto la regularización extraordinaria. Sin embargo, este proceso ha tenido un efecto inesperado: el número de parados registrados ha aumentado en un mes tradicionalmente positivo en 19.517 personas (0,85%), hasta los 2,31 millones.
Aunque el saldo total es el mínimo desde 2007, se trata del primer repunte mensual desde 2022 y el mayor que se registra desde 2008, lo que convierte el pasado julio en el que registró el peor comportamiento en 18 años en un mes en el que tradicionalmente se reduce el desempleo.
El departamento que dirige Yolanda Díaz reconoce que el comportamiento del paro registrado es «atípico» pero lo achaca a que este mes es «cada vez menos sensible a la estacionalidad» gracias a la reforma laboral. Así, se ha pasado de una reducción promedio de 45.467 personas entre 2010 y 2019 a una de 4.981 personas desde 2022. Pero un análisis de los datos revela que esta no es la causa del repunte de este año.
Respecto al mes de junio, el paro registrado aumenta en el sector servicios en 8.221 personas (0,50%) y en el de construcción en 2.433 personas (1,53%), pero la subida más notable se registra entre el Colectivo Sin Empleo Anterior en 8.268 personas (3,65%). Trabajo es claro en este punto: «El incremento entre el Colectivo sin Empleo Anterior está fundamentalmente ligado al proceso de regularización extraordinaria». Los parados extranjeros sin experiencia laboral se dispararon en 11.359 en julio, un 13,9% desde junio y un 39% respecto al mismo mes de 2023.
Así las cosas, el total de foráneos se sitúa en 357.621 (15.535 más que en junio), de los que 93.055 (un 26%) nunca han trabajado, o lo hacían en la economía sumergida. Esto explica que la reducción interanual del paro, del 3,68%, sin dejar de ser una mejora, haya sido la más débil desde 2006. Y es que el colectivo de los parados extranjeros creció un 9,48% respecto a hace un año. El grueso de ese incremento está en los nuevos demandantes sin experiencia.
Aun así, el efecto de la regularización sobre el empleo ha sido mucho más intenso y mantiene la tendencia de los meses anteriores. Desde el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social se estima que a 30 de julio el número de regularizados en alta por el proceso extraordinario ascendía a 262. 475 (aunque el Gobierno habla de 1,7 solicitudes). Ese mismo día, la cifra total de afiliados era de 22.502. 259. De estos, el 81,5% estaban encuadrados en el Régimen General de la Seguridad Social, mientras que un 4,8%, 12.675 eran trabajadores autónomos.
Así las cosas, el crecimiento del empleo en julio se explica solo por los extranjeros: aumentaron 66.046 más mientras los nacionales se redujeron en 24.319. En términos interanuales, la subida fue de 642.562 afiliados, de los que 420.875 fueron extranjeros y solo 221.687 nacionales. Dos de cada tres empleos creados en los últimos 12 meses son de foráneos.
La inyección de mano de obra extranjera ha conseguido dinamizar la creación de empleo a una tasa del 2,3%, la más elevada desde abril de 2023. Los asalariados del Régimen General lo hacen del 3,2% (584.088). Por su parte, los autónomos crecen diez veces menos, con 58.000 afiliados, un 1,7% más que hace un año.
El sector que más ha crecido en el último año, sumados el total de afiliados del Régimen General de la Seguridad Social y del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, es Actividades de Edición, Radiodifusión y Producción y Distribución de Contenidos (6,4%). Le siguen Construcción (6,1%) y Actividades Inmobiliarias (5,6%).
El incremento del empleo asalariado se concentra en ocupados con contratos indefinidos con jornada a tiempo completo, con 327.471 más que hace un año; mientras que los afiliados con contratos a tiempo parcial aumentan en 70.087. El peso de los trabajadores temporales se encuentra en el 13,4%, frente al 29,4% que suponía en julio de 2021, un mes tradicionalmente marcado por la estacionalidad.
Aunque estos datos contrastan con la alta volatilidad ed la contratación: el número total de contratos registrados durante el mes de julio ha sido de 1.587.141. De este total, 617.211 contratos de trabajo tienen carácter indefinido, un 38,9% de todos los contratos.
Fuente: El Economista