Las empresas medianas en España -las que tienen de 50 a 500 empleados y una facturación de entre uno y 90 millones de euros- se muestran optimistas respecto a su futuro: un 57% cree que sus ingresos aumentarán en los próximos doce meses, pero tan sólo el 18% se plantean subir el salario de sus trabajadores.
Es una de las conclusiones de un estudio que ha elaborado Grant Thornton a partir de encuestas a 400 empresarios y directivos en España, en el que se detecta que la tasa de optimismo en el país «ha aumentado 14 puntos, hasta el 64%, con respecto al semestre del año pasado y es la más elevada desde el segundo trimestre de 2018″.
Las buenas expectativas para los próximos años llevan a casi la mitad de las compañías de este tamaño a plantearse empezar a competir en el mercado internacional en los próximos meses. «La internacionalización es una palanca sustancial de crecimiento para las empresas del middle-market español. El informe desarrollado por Grant Thornton refleja una tendencia clara: la buena evolución de la economía junto con una mejora en las perspectivas de crecimiento de los negocios hace que los directivos empresariales se marquen como uno de los principales objetivos la exportación y el desarrollo de sus compañías fuera de nuestras fronteras. Este pensamiento demuestra que nuestros empresarios van más allá y no se detienen ante el entorno disruptivo y transformador que estamos viviendo. Cabe recordar que, la buena posición de la que gozan las empresas de pequeña y mediana capitalización en nuestro país les permite reaccionar de manera más ágil ante las oportunidades y superar los retos actuales con el fin de lograr mayor crecimiento en el extranjero», apunta Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton en España.
No obstante, este optimismo e incremento de los recursos no les va a llevar de forma generalizada a subir los salarios. Según el informe, sólo un 18% de las compañías se plantean incrementarlos. En cuanto a la evolución de su plantilla, un 43% prevé contratar trabajadores en los próximos doce meses, aunque un 47% sigue admitiendo dificultades para encontrar personal adecuado, de hecho esta es una de las limitaciones que detectan a su actividad.
Además, hay preocupación entre un 49% de los empresarios por la incertidumbre económica, mientras que para el 44% despierta inquietud la excesiva regulación y los trámites administrativos, si bien ambos porcentajes han bajado respecto a la edición precedente del estudio.
Con el aumento de sus ingresos, la mayoría de las empresas tienen previsto invertir: dos de cada tres esperan aumentar los recursos destinados a Investigación y Desarrollo (I+D) en el próximo año; el 53% tiene previsto invertir en tecnología; un 44% invertirá en instalaciones y espacios de trabajo; y un 40% adquirirá maquinaria.
Fuente: El Mundo